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jueves, 26 de marzo de 2015

Resultado elecciones al "Parlamento de Andalucía"




Sevilla, 25 marzo 2015, Miércoles de Pasión; la Anunciación de la Santísima Virgen María. Los seguidores de FARO ya conocen las indicaciones hechas públicas por la Secretaría Política de la Comunión Tradicionalista a propósito de laselecciones al llamado Parlamento de Andalucía, que se han celebrado el pasado domingo 22. Pasamos revista a continuación a los resultados de éstas.

Con un censo electoral de 6.286.917 votantes potenciales, y 109 escaños en el parlamento autonómico, el primer dato que salta a la vista es, una vez más, el abrumador triunfo de la abstención: con el 99,95% de los votos escrutados, los resultados oficiales admiten un 36,06% de abstenciones, 2.266.104 electores que no acudieron a las urnas. (Compárese con los escuálidos 1.409.042 sufragios oficialmente recibidos por el PSOE-A, supuesto ganador de estas elecciones). Si a éstos sumamos los 40.939 votos nulos (1,02%) y los 54.807 votos en blanco reconocidos (1,38%), tenemos nada menos que 2.361.850 expresiones de rechazo al proceso electoral, un 38,46% del censo autonómico. Esta cifra es especialmente significativa en una comunidad autonóma donde son enormes las presiones de todo tipo para votar a los partidos dominantes, especialmente al Socialista (en algunas zonas también a Izquierda Unida, que ha gobernado en coalición con el PSOE hasta ahora). Fracasa el esfuerzo de PSOE, PP y demás centros de poder por movilizar a los votantes, pues el rechazo sólo decrece dos puntos porcentuales respecto del año 2012.

Las incógnitas planteadas por la participación de los nuevos partidos del sistema que aspiraban a ocupar el lugar de los ya instalados (Podemos, Ciudadanos, UPyD y Vox) se han despejado de manera algo distinta a la que anunciaban los grandes medios. Se hunden los dos últimos citados: Vox, escisión del Partido Popular vinculada a la secta o sociedad secreta El Yunque, queda reducido a la marginalidad con un 0,45% de los votos; "Unión, Progreso y Democracia", escisión jacobina del PSOE, retrocede de los 129.407 votos obtenidos en 2012 a los 76.653 del domingo, y tampoco obtiene representación. Los posibles votantes de UPyD pueden haber optado por Ciudadanos, nuevo partido de ideología difusa con algunos contornos similares, que la prensa conservadora se ha esforzado en promocionar; obtiene 368.988 sufragios (9,28%) y 9 escaños.

Podemos, el nuevo partido marxista y pretendidamente antisistema, irrumpe a costa de Izquierda Unida, pero no obtiene el éxito augurado. Con 590.011 votos (14,84% de los emitidos) Podemos obtiene 15 escaños. Izquierda Unida (oficialmente IULV-CA, macrocoalición de micropartidos con el Partido Comunista) pierde casi la mitad de sus votos de 2012 y se queda con 273.927 y 5 escaños.

El Partido Popular (PP, en el Gobierno de España) se hunde y pasa del 40,67% de los votos emitidos y 50 escaños en el año 2012, al 26,76% (1.064.168 votos) y 33 escaños de este domingo. Para partido conservador, laicista, abortista y juanista, a los andaluces les basta el PSOE.

El Partido Socialista se mantiene, como era de esperar, tras décadas de implantación de todo un sistema a su servicio, y sin verdadero adversario. La corrupción se da por supuesta en la España europea de la Constitución de 1978. Mantiene el mismo número de escaños, 47, que tras las anteriores elecciones autonómicas. Sus candidaturas son las más votadas: reciben oficialmente 1.409.042 sufragios (el 35,43% de los emitidos), perdiendo sólo unos ciento diecinueve mil respecto de hace tres años.

Con la sombra del pucherazo planeando no sólo sobre determinados colegios electorales, sino también sobre los medios electrónicos de recuento general; y con la caprichosa (y antidemocrática) asignación de escaños por el sistema D'Hondt (adoptado en la Transición española, supervisada por el Cuartel General de la OTAN, para otorgar el poder a unos partidos políticos artificiales y sin arraigo), dejamos aquí este somero análisis del supuesto triunfo electoral de Susana Díaz Pacheco, sevillana de 41 años y secretaria general del Partido Socialista Obrero Español de Andalucía, fuera del cual no se le conoce ningún trabajo, empleo o actividad laboral; una apparátchik ascendida para intentar lavar la cara de un PSOE-A enfangado en casos de corrupción y con buena parte de sus dirigentes investigados o encausados por los tribunales. (La tasa de corrupción oficial de la llamada comunidad autónoma de Andalucía sólo es superada por la de Cataluña; y, según algunas fuentes, también por las de Valencia y "Castilla-La Mancha"). Susana Díaz adelantó casi un año las elecciones autonómicas por la "inestabilidad" (inestabilidad judicial, en realidad) del Gobierno de coalición de PSOE e IU. ¿Formará gobierno ahora con el apoyo de Ciudadanos, de Podemos o del PP? En cualquier caso, la #Consticorrupción sigue bien consolidada.


FUENTE: Agencia FARO

viernes, 20 de marzo de 2015

CONTRA LOS ESTUDIANTES SEPARATISTAS EN 1936



La labor de la A.E.T. ha sido desde su nacimiento combativa, una labor de reacción frente a un orden impuesto por las altas esferas totalitarias que continuamente atentan contra la Religión y la Patria. Bien persiguiendo las cruces y las imágenes católicas, bien poniéndola al mismo nivel que el error. Pero los jóvenes tradicionalistas desde que surgieran estas agrupaciones han tenido, tienen y tendrán el ímpetu, la gallardía y virilidad suficiente para salir enérgicamente en defensa de la Religión y la Patria. Más en el ámbito de la ciencia, tan propio de los universitarios. 

Por ello, hacemos constar la siguiente noticia que debe servir como ejemplo a los estudiantes tradicionalistas, especialmente los sevillanos. Se refiere a unos actos antiespañoles y anticatólicos por tanto por universitarios separatistas catalanes. Quienes supieron salir en defensa de la Patria fueron los jóvenes de la A.E.T. de Sevilla. La situación de España hoy es aún peor que entonces. Tomemos, pues, ejemplo de juventud y dejando de estar apoltronados en la comodidad defendamos lo que ellos defendieron, se nos pida lo que se nos pida:



LAS VIRILES PROTESTAS DE LOS ESTUDIANTES SEVILLANOS LAS HA IMPULSADO LA A.E.T.

"Recibimos una atenta carta de nuestro querido correligionario, el ilustre presidente de la Agrupación Escolar Tradicionalista de Sevilla, don Fernando de Soto Oriol. Al cual – y a nosotros también – le interesa rectificar la versión que el día 15 dimos acerca de los tumultos estudiantiles ocurridos en Sevilla.

Según dicha versión, los estudiantes, que sintieron sus más patrióticos sentimientos heridos y villanamente ultrajados por la actitud de cierta facción de estudiantes catalanes, fueron los fascistas de Sevilla.

Esta noticia hay que rectificarla, y nosotros la rectificamos con singularísima complacencia. La Agrupación Escolar Tradicionalista (A.E.T.) y sus miembros son – como dice el señor Soto Oriol - “los que supieron defender el concepto de Patria y Ejército contra sus calumniadores y vejadores, aunque estén en los más altos poderes del Estado. Y buena prueba de ello es que el único detenido que hubo fue nuestro valeroso correligionario Mariano Naveros”.

Por nuestra parte, hecha ya y con mucho gusto nuestro, la rectificación debida, nos alegramos infinitamente de que esa actitud viril de los estudiantes sevillanos, secundados hoy por los de Madrid, la haya impulsado y promovido nuestra querida A.E.T. de Sevilla. Creemos que por encima de toda enseñanza puramente técnica y facultativa, están, y deben respetarse donde quiera que haya españoles, cuanto más en los centros docentes, las supremas enseñanzas contenidas en los conceptos legítimos de Patria y Ejército, ultrajados por los separatistas catalanes. Defender, pues, estos conceptos, y protestar enérgicamente contra los agravios que reciben, no es hacer política, como falsamente ha dicho el rector de la Universidad de Sevilla, sino hacer Patria, que es deber de todos los españoles, y hacer ciencia española en sus ideas fundamentales, que es deber principal de los estudiantes.

Nos complace, pues, muchísimo, saber y proclamar que en el cumplimiento de este deber han sido los primeros y más caracterizados los escolares tradicionalistas de Sevilla. ¡Ojalá les sigan e imiten los de toda España!

Cuanto a la detención del señor Naveros, la lamentamos cordialmente, y protestando con toda energía, reclamamos su libertad inmediata, y nos solidarizamos totalmente con él y con sus compañeros que les sigan. La juventud salvará Bien por ellos y por todos aquellos correligionarios y amigos nuestros sevillanos a España."


El entrecomillado corresponde a:

miércoles, 18 de marzo de 2015

Discurso en la Festividad de los Mártires de la Tradición



El pasado sábado 14 de marzo tuvieron lugar en El Pardo (villa y ex-corte de Madrid) los actos centrales por la festividad de los Mártires de la Tradición bajo la presidencia del Abanderado de la Tradición S.A.R. D. Sixto Enrique de Borbón. Multitud de carlistas de todas las edades (gran cantidad de jóvenes pertenecientes a las J.T.E y a las distintas A.E.T. y entre ellas de la A.E.T. de Sevilla) se congregaron para implorar por las almas de los Mártires de la Tradición, rendirles homenaje y recibir calurosamente a S.A.R. D. Sixto Enrique de Borbón. 

Uno de los oradores más destacados fue un representante de las A.E.T. y reproducimos a continuación su discurso a las juventudes tradicionalistas y miembros de estas agrupaciones:

Con la venia de Vuestra Alteza.

            Alteza Real, Excelentísimo señor Jefe Delegado, Excelentísimos señores, reverendo padre, señoras y señores:

            Me dirijo de manera particular a los jóvenes y miembros de las Juventudes Tradicionalistas y Agrupaciones Escolares Tradicionalistas.

            En una celebración como la de hoy es obligado haceros a vosotros un llamamiento a recoger la antorcha de la Tradición, por la cual tantos héroes insignes y anónimos han vertido sangre, sudor y lágrimas al grito de ¡Viva la Religión! ¡Viva España! ¡Viva el Rey! No en vano, al instituir esta fiesta, Don Carlos VII nos exhorta entre otras cosas a honrar la memoria de estos mártires, cruentos e incruentos, para que sirva de estímulo a los jóvenes para mantener vivo el fuego sagrado de la Causa. Conocida es la sentencia de Tertuliano, la sangre de los mártires es semilla de los cristianos, y así debe ser fecunda la sangre de aquellos que dieron su vida por España por amor de Dios, fieles a su Rey por amor al Rey eterno, si nosotros tenemos el alma abonada para la gracia. Porque nuestra lucha no es una lucha cualquiera entre los hombres, sino un combate de dimensiones sobrenaturales, el buen combate de la Fe llevada hasta sus últimas consecuencias prácticas. Por este motivo no debe inquietarnos nuestra aparente debilidad social ni nuestro reducido número, pues estamos en el buen camino y en las manos de Dios. Pero tampoco debe llevarnos nuestra confianza en la Providencia al quietismo, antes al contrario, pues como expresa Gracián inspirado por la sabiduría ignaciana, hemos de procurar los medios humanos como si no hubiese divinos, y los divinos como si no hubiese humanos; este es el espíritu que al calor de la Reconquista ha animado siempre al pueblo español, que hizo honor a la máxima “a Dios rogando y con el mazo dando”. Hemos de seguir luchando como si todo dependiese de nuestras solas fuerzas, y confiando por igual en que todo depende de Dios, porque Dios otorga de manera especial sus favores a quienes ponen en la lucha todo su empeño; que en medio de la batalla de Clavijo, hasta el mismo Santiago bajó del cielo a bregar mano a mano con aquéllos españoles para derrotar a las hordas mahometanas.

Alguno de los grupos de jóvenes que llegaban de muchos
lugares de España.


            El carlismo, representante de la continuidad de las Españas tradicionales, supo como nadie luchar en los campos de batalla, pero hoy nos toca luchar en otros campos que más fácilmente llevan al desánimo, la desesperanza y la inacción. Es fácil que en los lodos de la política actual surja la tentación de no mancharse teniendo un ideal tan puro como tenemos, por eso pudo decir el fundador de la Legión Española que en la Cruzada eran los carlistas lo más puro, que mantuvieron su honor por encima de toda política. Pero esto solo es cierto si entendemos aquí por política lo que Balmes llamó pequeña política de intereses bastardos, de intrigas y corrupción, que hoy impera por doquier; pero frente a ésta hay otra política que es la de la razón, el derecho y el bien común, y en este sentido, la política es la actividad humana más noble, además de un deber, tanto de ciudadanía como de caridad. Porque no hay duda de que el apostolado personal y la oración pueden dar grandes frutos, pero basta ver los efectos a nuestro alrededor de la disociedad y las leyes inicuas para darse cuenta de cuánto daño nos causan y cuántas almas son arrastradas a la perdición. De nada sirven las actitudes pseudomísticas de querer mantenerse al margen de la política, porque estamos dentro de ella inevitablemente; y rehusando entrar en política no nos libramos de ella, solamente nos ponemos en manos de la mala política de nuestros enemigos. Seguramente, la mayoría no estamos llamados a una alta política, pero la política tiene muchos niveles, tantos como tipos de comunidades o grupos sociales inferiores forman la comunidad política perfecta, y desde ahí nos corresponde también tratar de reconstruir la civilización, que como dijera San Pío X, no está por inventar ni levantar sobre las nubes, sino que es la civilización cristiana que ha existido y que hay que restaurar frente a la utopía revolucionaria.

            Bien es verdad, que en una época de desarraigo como la nuestra, donde la vivencia de esa civilización se ha perdido casi por completo, es necesario hacer un esfuerzo teórico para recoger y transmitir la doctrina que la animaba. Al igual que nuestros mártires nos han legado su ejemplo de sacrificio, nuestros maestros nos han legado su sabiduría, fruto maduro de nuestra tradición milenaria, de la que tan necesitada están nuestros pueblos hispanos. Especialmente las Agrupaciones de Estudiantes Tradicionalistas deben recoger este bien precioso, no para reservarlo a un grupo de iniciados, sino para entregarlo a la sociedad, pues el bien es por su propia naturaleza difusivo y es más bien cuanto más universal.

Un momento de la Celebración de la Santa Misa
por el Rito Romano Tradicional de la Iglesia.
Las bandera de la Tradición presidiendo.
Celebra Rvdo. Sr. García Gallardo


            Precisamente cuando vemos el fracaso actual de las ideologías y de la tecnocracia, y con ello el malestar general de las gentes, es necesario más que nunca difundir los principios eternos por los que clama España para salvarse. Porque el liberalismo ha enfermado a España, casi podríamos decir que la ha matado, y ya no es sólo irreconocible espiritualmente, sino también corporalmente, porque corrompido su principio vivificante, la gangrena ha llegado a todos sus miembros, por eso la corrupción en todos los órdenes es el tema de nuestro tiempo. Pero los principios naturales y divinos que son fundamento de la civilización cristiana que San Pío X nos llama a restaurar, no viven por lo tanto descarnados ni en el aire. La Tradición nos ha legado el ejemplo y la sangre fecunda de los mártires, el tesoro de la sabiduría católica e hispánica y también instituciones en las que encarna el hombre concreto. De entre todas esas instituciones, una brilla de manera particular situada en la cumbre, como institución suprema de las Españas, tal cual es la Corona. Sin ella, con el Rey a la cabeza, enferman, se disgregan y mueren sus miembros, por eso España clama por un verdadero Rey que le devuelva la salud. No se trata tampoco de una construcción sobre las nubes ni de ninguna ideología, sino de la institución concreta que hoy encarna Su Alteza Real Don Sixto Enrique de Borbón, Abanderado de la Tradición, en torno al cual hemos de cerrar filas, pues él representa la continuidad de las Españas, por la cual dieron sus vidas y hasta la última gota de su sangre aquéllos mártires, al grito de ¡Viva la Religión! ¡Viva España! y ¡Viva el Rey!

S.A.R. D. Sixto Enrique y a su derecha el Jefe Delegado Prof. Don José Miguel Gambra

martes, 10 de marzo de 2015

10 de Marzo, Festividad de los Mártires de la Tradición

Queridos lectores y amigos:

Hoy 10 de marzo celebramos la festividad que S.M.C. Don Carlos VII por carta a su Jefe Delegado, el Marqués de Cerralbo, fechada el 5 de noviembre de 1895, instituyó. Diez de marzo, muerte en el exilio en Trieste de S.M.C. Don Carlos V. Festividad de los Mártires de la Tradición, de nuestros Mártires. 

En esta noche aciaga que ahoga a nuestra Patria y a nuestra Santa Religión no pueden no venir a nuestra memoria la vida de aquellos Mártires de la Tradición, que renunciando a los honores del Mundo supieron entregar hasta su último suspiro por Dios, la Patria y el Rey legítimo. Muchos proscritos hoy hasta por una Iglesia que ha venido a sumarse a los factores de la Revolución, y deja yacer como inútilmente a nuestros Mártires, que únicamente son recordados por los tradicionalistas de todo el orbe hispánico que en estos días rendimos homenajes a ellos y no cesamos de encomendarnos. 

Y es que, aunque se haya querido hacer que la sangre de nuestros Mártires se oculte cual mancha oscura en el suelo, esa sangre no puede no dar frutos. 

Podría acusarse que nos encontramos celebrando una Festividad hoy anacrónica. Pero no solo es anacrónica hoy, sino que ya en el momento de su institución, tras haberse producido la usurpación monárquica y haberse instalado el liberalismo y el conservadurismo en nuestra Patria, que es decir también en el Nápoles Hispánico, en los reinos de las Italias, y un caso un tanto distinto años después debido al ralliemant sería el francés, aunque con el tiempo se aproximará al caso español, especialmente tras el II Concilio Vaticano. 

Como señaló acertadamente el Prof. Barraycoa en la Quincuagésimo primera Reunión de Amigos de la Ciudad Católica, hoy, ante la desaparición de la posibilidad inmediata de una restauración de un Estado católico y la fulgurante secularización de la sociedad ¿qué debemos hacer los católicos llamados por vocación a la política y a la restauración del Reino de Cristo? Se abre ante nosotros una dicotomía - señala Barraycoa -, o bien como muchos han hecho, hay que aceptar "lo que hay", porque "no hay más" (habla en términos de utilitarismo político: falta de organizaciones, medios, posibilidades de éxito, etc.); o bien emprender una emulación de Gedeón y casi desear que cada vez seamos menos, para que así Dios demuestre que la victoria es suya. Aunque el cuerpo y el alma nos parece pedir esto último, ello no resuelve el problema de la "praxis" cotidiana del católico en la comunidad política. Ello se debe a una ruptura de una tradición de Res publica christiana, que aunque se mantuvo en lo político en los siglos de la Cristiandad, hasta la llegada de la Revolución francesa, ahora esa fractura parece haberse producido en lo social y en el alma de millones de católicos. 

Pero ceder a esta idea sería una deshonra y una traición a nuestros Mártires. Cuando decía más arriba que es una festividad anacrónica es porque, no nos engañemos, desde el II Concilio Vaticano , desde Roma con Dignitates Humanae y otros textos se ha venido a romper aquello por lo que nuestros Mártires dieron hasta su último aliento. Si se ha querido dar cabida a una seudo tradición y hermenéutica de la continuidad (en la teoría conservadora) no es más que un disfraz en documentos nada claros que vienen a querer dar una doble visión que, a la postre, no es más que una ruptura con la Catolicidad, una traición a la sangre de nuestros Mártires (baste recordar el texto Una nueva laicidad, Card. Angelo Schola; también llamada "sana laicidad"). 

Pero ahí yace la sangre de nuestros Mártires en nuestra Patria, que el ejemplo de tradicionalistas como D. Manuel de Santacruz, el Prof. Gambra Gutiérrez, el Prof. Ayuso Torres y otros tantos sabiendo no dejarse seducir por el liberal-conservadurismo, por las ideas fascistas que en su momento sedujeron a numerosos católicos por ser contrarias al liberalismo y al comunismo, nos dan claro ejemplo continuamente; más aún a los que integran las diferentes AET de Sevilla y Salamanca. 

Pero hemos de recordar que lo que fue la reducción de la Cristiandad a Cristiandad menor en el orden de las Españas como señalara el eximio Francisco Elías de Tejada es hoy lo que el Prof. Ayuso ha marcado como Cristiandad mínima reducida a la Comunión Tradicionalista. A lo que debo añadir que si bien parece ser arduo el trabajo y la situación peninsular, la sangre de nuestros Mártires ha regado los campos de las Españas y poco a poco, a pesar de una sociedad venida en disociedad, se pueden comenzar a ver los frutos. Que hoy en Sevilla, Salamanca, Madrid, Gijón, Granada y el resto peninsular nos unamos jóvenes en la restauración de círculos tradicionalistas, lugares de reunión de correligionarios, una militancia que vuelve a activarse, pese a la indiferencia y tibieza de muchos que no acaban de despertar, cuando el clericalismo llega a su paroxismo y hace estragos, cuando vemos que las situaciones venidas no son irreversibles en el panorama de las Españas y en el internacional, hemos de reconocer que la sangre de nuestros Mártires da fruto, que cada uno de nosotros hemos de ser esos cultivadores que no obstaculicemos el fruto de esa sangre, porque no se secó jamás. 

Si esa Cristiandad mínima que es el carlismo, que viene a unir lo verdaderamente sano del espíritu hispánico es capaz de, cada año, congregar en todo el orbe hispánico tanto ultramarino como peninsular a multitud de hombres, mujeres, familias, jóvenes estudiantes universitarios, doctores de diferentes profesiones bien es señal de que el carlismo no ha fenecido en ningún momento; sino que, todo lo contrario, el tradicionalismo vive y vivirá porque la sangre de nuestros Mártires aunque se haya querido ocultar no fue derramada en vano. Situados bajo la única bandera y al servicio de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón daremos el fruto que la sangre de ellos merece. 

J.C.H.
Agrupación de Estudiantes Tradicionallistas de Sevilla (AET)


viernes, 6 de marzo de 2015



Actos por los Mártires de la Tradición. Sevilla


Próximo domingo 8 de marzo

Con motivo de la festividad de los Mártires de la Tradición, el próximo domingo 8 de marzo tendrán lugar en Sevilla los siguientes actos:


10:30 Santa Misa por los Mártires de la Tradición.

13:00 Aperitivo y acto político en Bar Julius. C/ Álvarez Quintero, nº 60 (bocacalle junto a la S.I. Catedral).

Festividad instituida en 1895 por el Rey Don Carlos VII, en carta desde su exilio en Venecia a su Jefe Delegado, el Marqués de Cerralbo: «una fiesta nacional en honor de los mártires que, desde principio del s. XIX, han perecido a la sombra de la bandera de Dios, Patria y Rey, en los campos de batalla, en el destierro, en los calabozos y en los hospitales; y designo para celebrarla el día 10 de marzo de cada año, día en que se conmemora el aniversario de la muerte de mi abuelo Carlos V». «Debemos procurar sufragios a las almas de los que nos han precedido en esta lucha secular, y honrar su memoria de todas las maneras imaginables, para que sirvan de estímulo y ejemplo de los jóvenes y mantengan vivo en ellos el fuego sagrado del amor a Dios, a la Patria y al Rey».


jueves, 26 de febrero de 2015

LXXXVII Aniversario de Vázquez de Mella

LXXXVII Aniversario de la muerte de Juan Vázquez de Mella, tribuno, por excelencia, del Tradicionalismo Hispánico.

Hoy, 27 de Febrero de 2014, ante la proximidad de la festividad de los Mártires de la Tradición, queremos conmemorar a Vázquez de Mella con una obra maestra literaria del Poeta Tradicionalista Burgalés Martín Garrido.


 "Lo demandó el Honor y obedecieron;
lo requirió el Deber y lo acataron;
 con su sangre la empresa rubricaron; 
con su esfuerzo, la Patria redimieron. 
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como púgiles lucharon,
por eso como mártires murieron.
Inmolarse por Dios fue su destino;
salvar a España, su pasión entera;
 servir al Rey, su vocación y sino.
No supieron querer otra bandera,
no supieron andar otro camino;
¡no supieron morir de otra manera!"





«Proclamemos los grandes ideales de la Patria, afirmémoslos sobre todas las diferencias de los partidos; estemos dispuestos a sacrificar por ellos la vida. Hagamos de cada corazón un ascua, que todas ellas se junten, que formen una hoguera, que sus llamas tiñan el horizonte con sus resplandores; y si tenemos la desventura y la desgracia de no haber podido realizar estos ideales, que la generación que haya de sucedernos, al dirigir una mirada sobre los que la precedieron, no lance una maldición, sino que diga de nosotros que, como el caudillo de Israel, hemos visto en las lejanías del horizonte la tierra prometida y que, si no hemos podido restaurar íntegramente la Patria, siquiera la hemos amado, la hemos conocido y sentido, y les hemos dado impulso a ellos para que la reconquisten y rediman».

(Discurso en el Teatro de la Zarzuela, 31 de mayo de 1915. Vázquez de Mella)

Requiescat in pace.